Radiónica digital

¿Cómo funciona ResoField?

Qué es la radiónica digital, explicado para quien nunca ha oído hablar de ella.

ResoField es radiónica digital. Puede que la palabra te suene extraña, pero lo que hace la app se explica bien. Aquí verás de dónde viene la radiónica, cómo pasó de los diales a una app y qué ocurre cuando inicias una transmisión.

La radiónica en pocas palabras

La radiónica existe desde principios del siglo XX. La idea es sencilla: cada remedio, cada sustancia y cada órgano tiene su propio número. Ese número se llama rate.

Un rate no es una frecuencia que puedas captar con un aparato de medida. Piensa más bien en un número de teléfono. El número en sí no suena, pero indica exactamente con quién quieres hablar. Del mismo modo, en radiónica un rate señala un remedio o un patrón concreto.

De los diales a la app

Los primeros aparatos de radiónica, hacia 1920, eran cajas con diales. Cada dial marcaba una cifra y juntas formaban el rate. En los años treinta aparecieron instrumentos con un lugar fijo para los datos de la persona, y con ellos el tratamiento a distancia pasó a ser algo habitual en este trabajo.

Aquella caja servía para ordenar el trabajo: qué número, para quién y durante cuánto tiempo. A partir de los años setenta llegaron los ordenadores, con listas de rates cada vez más largas. Hoy, aparatos como Sulis, QUANTEC y TimeWaver combinan una caja con software. ResoField da el último paso y lo hace todo con software, en el móvil o el ordenador que ya tienes.

En cien años el método no ha cambiado: eliges un número, indicas para quién es, lo transmites durante un tiempo y después observas qué efecto ha tenido. Lo único distinto es la herramienta.

¿De dónde sale el número?

La forma en que la app obtiene un rate depende de lo que elijas.

En homeopatía, el rate sale del banco de remedios. Contiene casi 10.000 remedios homeopáticos, cada uno con su rate conocido. Están todos los remedios habituales, y puedes transmitir cualquiera de ellos en cualquier potencia, desde D6 hasta C200 y más allá, en las escalas M y LM. Así no tienes que comprar ni mantener un armario lleno de frascos en distintas potencias, lo que supone un ahorro importante para una consulta.

En biorresonancia, la app calcula el rate con una fórmula fija que convierte el nombre en un número. El mismo nombre da siempre el mismo número, en cualquier dispositivo y para cualquier persona. Las mayúsculas y los espacios no influyen.

Con RIFE partes de una frecuencia en hercios. La app la multiplica por cien, de modo que 750 Hz se convierte en el rate 75000.

Muchos otros sistemas digitales dejan que un generador aleatorio decida qué número sale. ResoField no lo hace. No hay azar ni intuición, solo cálculos que puedes comprobar.

¿Cómo sabe la app para quién es, y cómo llega?

Cada transmisión corresponde a una persona. El nombre y la fecha de nacimiento del cliente forman juntos la dirección, de modo que la app sabe exactamente a quién va dirigido el rate. Pero ¿cómo llega esa información a alguien que no está en la habitación, sin cables ni señal? Para entenderlo hay que pasar un momento por la física.

La física cuántica es la física de las partículas más pequeñas, como las partículas de luz y los electrones. A esa escala, la naturaleza se comporta de otra manera que en nuestra vida diaria. Una de sus propiedades mejor demostradas se llama entrelazamiento: dos partículas que se han originado juntas siguen conectadas, por mucho que las separes. Si mides una, en ese mismo instante queda fijado también el resultado de la otra. No una fracción de segundo después, sino al momento. La distancia no importa.

Un ejemplo concreto. En 2017, un satélite chino envió pares de partículas de luz entrelazadas a dos estaciones de medida separadas por 1200 kilómetros. Lo que medía una estación coincidía siempre con lo que medía la otra, como si las partículas nunca se hubieran separado. En 2022, Alain Aspect, John Clauser y Anton Zeilinger recibieron el Premio Nobel de Física por experimentos de este tipo.

Así, la física muestra que la conexión a distancia existe de verdad. La radiónica parte de esa misma idea: todo y todos estamos conectados a través de un campo de información, y por ese campo la información llega a una persona sin que la distancia o el tiempo importen. Por eso da igual que tu cliente esté sentado a tu lado o viva en la otra punta del mundo. El rate es la información. El nombre y la fecha de nacimiento indican a quién va dirigida.

Qué ocurre cuando pulsas Transmitir

Eliges un cliente y uno o varios remedios, y pulsas Transmitir. La app te muestra qué se envía y para quién, y lo transmite durante un minuto. No sale ninguna señal de radio ni ningún sonido al aire; la información viaja por el campo de información, como se ha explicado arriba. Si quieres que algo se repita cada día, lo añades a un plan. Esas rondas se ejecutan en nuestro servidor, así que puedes apagar el portátil.

Lo que ResoField no es

ResoField no hace diagnósticos ni sustituye a un médico ni a los medicamentos. Si tienes molestias, acude primero a un médico.

Resumiendo

Toma un remedio homeopático, por ejemplo Arnica. En ResoField, ese remedio es un número: el rate. La app vincula ese número, mediante un cálculo matemático, a tu nombre y tu fecha de nacimiento, o a los de tu cliente. Así se forma un único paquete de información: este remedio, en esta potencia, para esta persona.

Ese paquete no viaja por un cable ni por el aire. Viaja por el campo de información que nos conecta a todos. La física cuántica muestra con las partículas entrelazadas que una conexión así existe a distancia. La radiónica digital usa ese mismo principio para llevar el remedio hasta ti o hasta tu cliente, estéis donde estéis.

No hay más: un número, una dirección y un cálculo que une los dos.

Pruébalo tú mismo

Crea una cuenta gratis y transmite tu primer remedio. Verás exactamente qué número se envía y para quién.

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